Origen milenario

Origen milenario

 

Un poco de historia de la uva moscatel

La uva llegó a la Marina Alta hace miles de años, como lo atestigua el yacimiento de Benimaquia, en lo alto del Montgó, donde se encuentra el que probablemente sea el más antiguo centro productor de vino de la Península Ibérica, data del siglo VI a. C. y es de época íbera.

Con los romanos se intensificó la producción y el vino de la Marina Alta llegó a Italia y el norte de África desde el importantísimo puerto de Dénia,

La caída del Imperio Romano no sólo no impidió que el cultivo de la uva y toda la actividad que giraba en torno a ella se mantuviese, incluso se incrementó ya que los musulmanes empezaron a consumirla como fruta fresca o como pasas y también la utilizaron en algunas elaboraciones de alquimia por su elevada carga de azúcar.

 

La pasa

Con el paso de los siglos cobrará muchísima importante la exportación de la uva pasa, que dejará la producción de vino en un segundo plano. Tal fue el protagonismo de la ‘pansa’ que en el siglo XIX el puerto de Dénia era el principal punto de embarque de este producto. La comercialización de pasas y también de vino enriqueció a toda la comarca. El destino de buena parte de la producción era Inglaterra, donde la pasa alicantina se convirtió en uno de los ingredientes imprescindibles de uno de los dulces típicos de la repostería inglesa: el ‘plum cake’. También llegaba ‘pansa’ alicantina a Estados Unidos, Canadá y Francia.

Las exportaciones adquirieron tal volumen que, con el fin de abastecer la demanda, los cultivos de uva fueron creciendo y se extendieron en un radio de 100 kilómetros, llegando a otros comarcas de Alicante y de Valencia. Dénia fue el epicentro de este ajetreo económico y, además de los efectos urbanísticos, la ciudad vivió la llegada del ferrocarril en 1884.

 

La crisis

La época de bonanza fue muy intensa, pero duró poco, apenas unas décadas. A principios del siglo XX la plaga de la filoxera, que ya había hecho estragos en los viñedos de toda Europa desde 1870, llegó a la Marina Alta. En esta comarca surgió entre treinta y cuarenta años después que en otras zonas de España porque los agricultores de la Marina Alta se negaron a plantar las cepas que llegaban de Estados Unidos, mucho más productivas, pero que escondían un insecto fitófago absolutamente demoledor. A los efectos de la filoxera hubo que añadir los de la Ley Seca en Estados Unidos, un productor enorme de uva para elaborar alcohol que dio salida a los impresionantes excedentes como uva pasa. El mercado se inundó de pasas americanas y los productores de la Marina Alta se ahogaron.

Buena parte de los productores cambiaron de cultivo, plantando cítricos en zonas de riego o almendros en zonas de secano, aunque algunos se mantuvieron fieles a la planta que tantos beneficios les había reportado y recurrieron a variedades resistentes a la filoxera. Otros productores abandonaron el campo y se pasaron a la industria, en este caso a la del juguete, que hasta el boom turístico fue en gran medida el motor económico de Dénia.

Años después llegaría otra plaga: la presión urbanística, que en una zona turística como la Marina Alta ha provocado la reducción de las zonas de cultivo. Si a esto añadimos la escasa rentabilidad y la falta de relevo generacional, el cultivo del diamante de la Marina Alta lucha por hacer frente a un complejo panorama.

 

En la actualidad

No obstante, la importancia económica, histórica y cultural de la uva moscatel ha provocado que diversos colectivos y bodegas se hayan movilizado en los últimos años para salvaguardar este tesoro.